Las rayas son un innegable recurso de decoración tanto en prendas como en ropa de hogar pero su efecto óptico y contraste es muy poderoso, por lo que no puedes abusar. Esta idea que os traigo hoy es perfecta, discreta pero efectiva.

En este post veremos cómo hacer tus propios vivos con telas de rayas (o cualquier otro estampado) y así dar un toque especial a unos sencillos cojines de terciopelo. Me ha gustado tanto el resultado que no descarto incluir estos ribetes de rayas en algún proyecto de accesorios (estoy pensando en una riñonera, un bolso deportivo….).

Podrás emplear cualquier tipo de tela de rayas, cintas o bieses para hacer el vivo. Según su composición y acabado aportará una textura y brillo diferente (tenlo en cuenta a la hora de combinarlo con los tejidos elegidos para confeccionar los cojines).

1. Corta la tira de rayas y coloca el cordón en el centro.

2. Dobla la tira sobre el cordón y cose con un hilo transparente (de nylon, de venta en mercerías) por fuera, para que quede marcado.

3. Corta la tela excedente dejando tan solo 1 cm. sobrante entre el cordón y el borde (1 cm. es el margen de costura que daremos a los cantos de las piezas para coser el cojín).

4. Sitúa el vivo con alfileres por todo el contorno de una de las piezas que formará el cojin, encarando el derecho. Hilvánalo con una costura a 0,5 cm. del borde.

5. Coloca la otra parte del cojin tal como aparece en la imagen (de nuevo derecho contra derecho y con el vivo de por medio). Sujétalo con alfileres y cóselo a máquina a 1 cm. del borde.

6. Utiliza el prensatelas especial con una sola pata para coser lo más ajustado posible al vivo y obtener un mejor acabado. Recuerda dejar un trocito sin coser para poder darle la vuelta y meter el relleno.

7. Una vez terminado, dale la vuelta, comprueba que ha quedado bien, mete el relleno, cierra la costura cosiendo a mano (tratando de ocultar las puntadas al máximo) y…

8. ¡ya está!