bases flexibles

Si te gusta coser y hacerte tu propia ropa es muy probable que en algún momento te hayas planteado hacer también tus propios complementos y también seguro, entonces, te has preguntado cómo. Dejando a un lado los materiales empleados en confección industrial, en este post trataré de compartir todo lo que durante años he ido aprendiendo haciendo bolsos y complementos de un modo más artesanal, primero para mí y luego para vender. Todo lo que he ido experimentando y descubriendo para que te ayude a ampliar tus conocimientos y, con ello, estimular tu cretividad.

BASES FLEXIBLES: A veces al hacer un bolso, una vez terminado, no queda exactamente como habías pensado. Al colocar las cosas dentro pierde su forma y arruina el diseño. Puedes probar entonces a reforzarlo, bien colocando doble tejido externo, o bien introduciendo entre el tejido exterior y el interior (forro) uno de los materiales que te propongo a continuación.

. Entretela: existe en diferentes grosores y tipos (no adhesiva, adhesiva por una cara o adhesiva por las dos caras). Antes de escoger, pruébalas en un trocito pequeño de tela ya que las termoadhesivas a veces engañan; una vez planchadas y adheridas al tejido (pégalas siempre al tejido externo) a veces aportan más rigidez de la esperada.

. Fieltro: utilízalo especialmente para dar cuerpo a accesorios sin pliegues ni fruncidos, ya que por su grosor puede que reste delicadeza al acabado. Es la mejor opción para bolsos planos. Ten en cuenta su composición a la hora de lavar (nunca uses agua caliente) o prevenir que se moje y elige siempre uno natural -sin teñir- o de un color lo más parecido posible al del bolso.

. Polipiel: al igual que el fieltro, puedes aportar consistencia a un accesorio introduciendo polipiel entre el tejido externo y el forro, pero quizás su precio no es adecuado para emplearlo tan sólo como refuerzo. Úsalo en puntos específicos como asas, laterales o bases (en la parte inferior). También para combinar en bolsos o accesorios de crochet o de punto.

. Hule: especialmente indicado para impermeabilizar el interior. Por su composición (plástico) funciona muy bien como aislante en mochilas, riñoneras, sombreros….

bases semirígidas

BASES SEMIRÍGIDAS: son aquéllas que no sólo refuerzan sino que también crean la forma de los accesorios. Aportan consistencia pero todavía permiten cierta flexibilidad.

. Goma eva o foam: en su grosor estándar tiene todavía cierta versatilidad para ser plegado y servir de base para accesorios como tocados, cinturones, broches… Tiene como ventaja que no pierde apresto al mojarse, no destiñe y no se deforma.

. Fieltro (grosor 0,5 cm.): conserva las mismas propiedades que el fieltro anterior pero en su versión más gruesa. Ten especialmente en cuenta que funciona muy bien como aislante del frio.

. Plástico (rollo): al igual que el hule, su principal ventaja es que aporta impermeabilidad. Lo podrás encontrar en variedad de grosores,

. Cuero: al igual que con la polipiel (y todavía con más razón) es absurdo utilizar un material tan valioso como el cuero en, simplemente, un refuerzo. Utilízalo para detalles concretos en diseños puntuales, asas y correas.

. Cañamazo: aunque es un soporte, puedes experimentar con su apresto a la hora de utilizarlo como elemento para aportar consistencia a un complemento. Te será útil especialmente para dar forma y volumen a creaciones tejidas en crochet o lana.

. Materiales técnicos: es posible que en algunas tiendas especializadas encuentres ciertos materiales específicos similares a los que se utilizan en la industria de los complementos. Por lo general suelen ser o entretelas de diferentes tipos (como hemos visto anteriormente) o materiales compuestos por fibras prensadas, bien sintéticas o naturales (la salpa por ejemplo, un producto reciclado compuesto por virutas de piel y también disponible en varios grosores con o sin adhesivo).

bases rígidas

BASES RÍGIDAS: conforman esencialmente la estructura del bolso en la que se apoya el tejido o sobre la que directamente se crea.

. Goma eva o foam (grosor 0,5 cm.): mantiene las mismas características que la anterior pero al aumentar en grosor pierde en versatilidad. Yo la empleo particularmente como base, en la parte de abajo de bolsos grandes.

. Plástico (láminas): su mayor virtud sigue siendo que aisla de la humedad y su inconveniente es que, dependiendo de su grosor, se hace algo complicado de coser. Puedes provechar el de carpetas y archivadores viejos para reciclarlo en complementos.

. Corcho: también puede ser una opción siempre que se trabaje en plano y no se modifique demasiado para que no se cuartee.

. Plastic canvas: este material es mi favorito para montar bolsos rígidos. Su cuadrícula facilita coser y ensamblar todas las partes del bolso y luego, simplemente, colocar el tejido interior y exterior. Esiste, además, una versión más flexible que permite crear volúmenes más suaves.

. Plástico corrugado o cartón plástico: puedes encontrarlo en tiendas especializadas o en tiendas de decoración y menaje, porque se trata del plástico con el que se fabrican muchas cajas de almacenaje. Con él podrás obtener similares resultados que con el plastic canvas. Como ventajas tiene que lo puedes encontrar en mayor tamaño -y hacer así piezas mayores- y también su ligereza (aunque no se puede construir tan fácil como con el anterior).